Uno de los casos más controversiales es el señalamiento de que una simple colilla de cigarro en las instalaciones es considerada un riesgo sanitario, lo que ha sido interpretado por los dueños como una acción desproporcionada.
En reunión con la CONCAMIN, la legisladora enfatizó que la imposición de un arancel al acero y al aluminio podría tener consecuencias graves para la economía mexicana.
Los quejosos aseguran que la decisión de recortar los recursos destinados a estas áreas pone en riesgo la calidad de los servicios que prestan y su estabilidad laboral.