El detenido habría asumido funciones de coordinación tras la caída de un líder previo, encargándose de supervisar operaciones ilícitas como extorsiones, privaciones de la libertad y control territorial.
Los inconformes también cuestionaron el discurso oficial de la SSC, que justificó la detención como parte de un operativo para retirar armas de las calles, al considerar que se estaría criminalizando a un ciudadano que cumplió con la ley.
El hecho generó molestia en Apizaco debido a que el joven no habría cometido ninguna falta más allá de solicitar que la patrulla se retirara para poder maniobrar su vehículo.