Lejos de abrir el diálogo o mostrar disposición para revisar el proyecto, la edil fue contundente al señalar que la opinión de los manifestantes no le interesa.
Dijo que en el PES encontró coincidencias políticas que le permitirán poner en marcha un proyecto ciudadano para Apizaco que atienda las necesidades y demandas que aquejan a la sociedad.