Entre las pérdidas se contabilizan máquinas industriales, básculas de diferentes capacidades, una compresora y otros implementos utilizados en la producción textil, con un valor estimado superior a los 70 mil pesos.
La autoridad eclesiástica hizo un llamado a la feligresía a responder desde la fe, invitando a orar por los responsables con el objetivo de que reconozcan la gravedad de sus actos y devuelvan lo robado.