- Educación
Docentes del Centro Educativo Juan Luna Molina (CeJULU), ubicado en la comunidad de Tlacomulco, hicieron pública una denuncia anónima en la que señalan presuntas irregularidades administrativas, abuso de autoridad y posibles violaciones a derechos laborales y humanos dentro de la institución.
De acuerdo con el testimonio difundido, los señalamientos apuntan contra el director y propietario Cutberto Luna García, así como contra María de la Luz Olivia Reyes Chávez, directora de primaria y secundaria, y María Carolina Luna Reyes, directora de preescolar y coordinadora del área de idiomas.
Entre las situaciones denunciadas se menciona que presuntamente se obliga a docentes a impartir clases durante el horario destinado al Consejo Técnico Escolar, tiempo que, según el sistema educativo, debería utilizarse para la planeación académica y actividades pedagógicas internas.
Asimismo, los denunciantes aseguran que se han implementado prácticas como la retención obligatoria de teléfonos celulares personales del personal docente, así como la aplicación de multas y descuentos salariales sin comprobantes, lo que, afirman, genera inconformidad entre los trabajadores.
Otro de los señalamientos refiere que algunos maestros serían presionados para asumir funciones directivas adicionales, situación que, según la denuncia, ocurriría bajo amenazas o advertencias por parte de directivos. También se habla de un ambiente laboral hostil y trato humillante hacia parte del personal.
Los denunciantes indicaron que dentro de la institución se utiliza un reglamento interno denominado “Compromiso CEJULU”, el cual, según su versión, sería aplicado para justificar condiciones laborales que presuntamente no se apegarían a lo establecido en la Ley Federal del Trabajo.
En el mismo documento se señala que existe temor entre el personal para denunciar, ya que —afirman— el propietario del plantel habría mencionado que las quejas ante autoridades “no procederán” debido a supuestos contactos dentro de dependencias educativas.
De acuerdo con los inconformes, la situación ya habría sido reportada ante instancias educativas y organismos de derechos humanos; sin embargo, aseguran que hasta el momento no han recibido una respuesta o intervención visible.
Ante ello, los denunciantes pidieron que la información sea difundida para que padres de familia, docentes y autoridades educativas conozcan la situación y se investiguen los hechos dentro de este centro educativo.


