- Educación
Un delicado señalamiento sacude a la estructura administrativa del sistema educativo estatal. Diversas trabajadoras señalan directamente a Alejandro Oropeza, jefe del Departamento de Tecnologías en SEPE-USET, por presuntos actos de acoso y hostigamiento laboral que —afirman— se han repetido durante años cada vez que el funcionario ocupa un puesto de mando.
De acuerdo con testimonios de empleadas que han decidido denunciar la situación, el funcionario habría convertido su oficina en un espacio de presión para subordinadas. Según relatan, las cita con el pretexto de tratar asuntos laborales y termina invitándolas a salir, aprovechando la jerarquía que ejerce dentro de la dependencia.
Las denunciantes aseguran que cuando una trabajadora se niega a sus insinuaciones, el funcionario insiste de manera reiterada, sin aceptar un “no” como respuesta. Y, según las versiones, cuando la negativa se mantiene, comienzan las represalias dentro del área de trabajo.
“Primero te invita a salir. Si no aceptas, empiezan los problemas: te cambian de lugar, te cargan de trabajo o te hacen la vida imposible”, relataron algunas de las trabajadoras afectadas, quienes pidieron mantener su identidad en reserva por temor a posibles represalias.
Los señalamientos apuntan a que no se trataría de un caso aislado, sino de un comportamiento que varias empleadas aseguran haber sufrido en diferentes momentos y áreas donde Alejandro Oropeza ha tenido responsabilidades como jefe.
La molestia entre el personal femenino se ha intensificado porque, de acuerdo con los testimonios, las inconformidades y denuncias internas no han derivado en acciones contundentes, lo que ha generado la percepción de que el funcionario goza de protección dentro de la estructura administrativa.
“Las quejas existen, pero nadie hace nada. Él sigue en el cargo mientras las afectadas terminan cambiadas de área o presionadas”, denunciaron.
Para varias trabajadoras, el problema ya no es solo el presunto comportamiento del funcionario, sino la omisión institucional que permitiría que estas conductas continúen repitiéndose sin consecuencias dentro de una dependencia que forma parte de la Secretaría de Educación Pública en el estado.
Ante el creciente descontento, las afectadas exigen que las autoridades de SEPE-USET abran una investigación formal y transparente sobre las acusaciones que pesan contra el jefe del Departamento de Tecnologías, y que se garantice la protección de las trabajadoras que han denunciado hostigamiento.
“Somos muchas las compañeras que hemos sido acosadas y ya no queremos seguir callando. Exigimos justicia y que se investigue de verdad”, señalaron.
Las afectadas señalaron que no puede normalizarse el uso del poder para intimidar o presionar a trabajadoras, especialmente en una institución pública que debería garantizar espacios laborales libres de violencia.


