- Política
Durante la presentación de su libro “La Nueva Tragedia de México: la reforma energética”, la senadora Dolores Padierna Luna reveló que a poco tiempo de la aprobación de la reforma energética, Petróleos Mexicanos (PEMEX) está en quiebra y enfrentando un déficit que asciende a los 552 mil millones de pesos.
La presentación del quinto libro de la senadora se llevó a cabo en el salón de un conocido hotel ubicado en la capital tlaxcalteca, en el que estuvo como invitada especial la aspirante a la gubernatura del estado por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), Lorena Cuéllar Cisneros.
La legisladora del PRD mencionó que aunque ha transcurrido poco tiempo de la aprobación de la reforma a una velocidad ‘impresionante’ México ha perdido su soberanía energética, ahora un país petrolero está importando petróleo y gasolinas.
“Ya estamos importando petróleo un país petrolero importando petróleo ya acaban de anunciar la exportación de gasolinas un país petróleo que tiene seis refinerías gigantescas, que tiene petróleo en el subsuelo para 81 años está importando gasolinas de Estados Unidos”, reclamó.
Padierna Luna, indicó que el panorama energético en el país no es nada favorable, y que incluso en estos momentos PEMEX ya está en quiebra enfrentando un déficit de 552 mil millones de pesos, situación que nunca se había registrado en una paraestatal que incluso maneja superávit.
Sin embargo, en la actualidad PEMEX registró desplomes en la producción de crudo, gas natural, y petrolíferos, en ese sentido mencionó que la producción de crudo cayó 10.4 por ciento, la producción de gas natural lo hizo en 3.3 por ciento, la producción de petrolíferos cayó 14.8 por ciento, la de petroquímicos 13.9 por ciento y las importaciones cayeron.
Destacó que la reforma energética de Peña Nieto lo único que propició fue una apertura a la competencia, pero es una competencia muy desleal, donde los privados pagan poco “una regalía, unos cuantos pesos por kilómetro cuadrado y prácticamente se les devuelve toda la inversión, costos y gastos que hagan las empresas privadas son devueltos y la utilidad operativa que queda y es muy pequeña queda para repartir entre el privado y el Estado, las empresas privadas en la ley llevan todas las ventajas, en cambio a PEMEX se le prohíbe desde las convocatorias entrar a las licitaciones”.
Es decir, el Estado prefiere desmantelar la infraestructura nacional para favorecer los intereses privados.
“A PEMEX se le confisca el 107 por ciento de su utilidad, se le quita el 100 por ciento de su utilidad y se le endeuda un 7 por ciento adicional y eso lo permite el documento antes no legalizan ese modelo a PEMEX se le ponen todos los obstáculos y a las privadas se les pone todas las facilidades en las leyes por eso decimos que se abre a la competencia muy desleal a los privados les ponen tenis para arrancar en una carrera y a PEMEX le ponen grilletes de acero y plomo para ver quién gana la carrera”, sentenció