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La senadora priista Anabell Ávalos Zempoalteca respondió con firmeza a las recientes declaraciones de Joaquín Cisneros Fernández, a quien calificó como “un desagradecido con el PRI”, al recordar los episodios que rodearon la histórica elección a la gubernatura de Tlaxcala en 1998, proceso en el que Cisneros perdió la contienda.
Ávalos hizo referencia a la presunta traición interna que, según versiones históricas dentro del priismo tlaxcalteca, habría marcado aquel proceso electoral, señalando a figuras de peso como Beatriz Paredes Rangel y José Antonio Álvarez Lima, quienes —de acuerdo con dichos que han resurgido— no habrían respaldado de manera plena la candidatura de Cisneros Fernández.
La senadora subrayó que, pese a contar con el respaldo del Partido Revolucionario Institucional, Cisneros Fernández no logró capitalizar la estructura ni la disciplina partidista, y hoy —afirmó— pretende deslindarse de su propio fracaso político culpando al partido que le abrió las puertas y le dio plataforma.
“Es muy fácil, años después, intentar reescribir la historia y señalar traiciones cuando hubo un partido que lo postuló y lo sostuvo”, habría expresado Ávalos, en alusión a la narrativa que ha vuelto a circular sobre aquel proceso.
La elección de 1998 marcó un punto de quiebre en la vida política de Tlaxcala, al registrarse la alternancia política por primera vez en la entidad, poniendo fin a décadas de hegemonía priista. Para diversos analistas, más allá de las disputas internas, el resultado reflejó un hartazgo social, errores de campaña y una coyuntura nacional adversa para el PRI.
Anabell Ávalos recalcó que la alternancia no puede explicarse únicamente desde supuestas traiciones personales, sino desde un contexto político amplio, y llamó a asumir responsabilidades individuales en lugar de descalificar al partido.
El señalamiento reaviva viejas heridas dentro del priismo tlaxcalteca y vuelve a colocar bajo el reflector uno de los procesos electorales más controvertidos y simbólicos en la historia política del estado, además de que reaviva las traiciones que se han dado al interior del tricolor donde cuadros de políticos tlaxcaltecas han resultado beneficiados directamente.


