• Tlaxcala
  • Adolfo Tenahua Ramos
Este ajuste repercute directamente en la medición del nivel de ingresos necesarios para cubrir las necesidades básicas de las familias mexicanas.


El inicio de 2026 trajo consigo un encarecimiento de la canasta básica tanto en zonas rurales como urbanas del país, reflejo del aumento sostenido en productos alimentarios y servicios esenciales durante el último año, de acuerdo con datos oficiales, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Las cifras indican que el costo de los alimentos y bienes indispensables tuvo un mayor impacto en las ciudades, donde el incremento fue más pronunciado que en el ámbito rural. Este ajuste repercute directamente en la medición del nivel de ingresos necesarios para cubrir las necesidades básicas de las familias mexicanas.

Estos precios sirven como referencia para determinar si los hogares cuentan con recursos suficientes para adquirir no solo alimentos, sino también otros gastos indispensables como transporte, educación, cuidados personales y servicios, elementos que forman parte de la evaluación de la pobreza en el país.

En las comunidades rurales, el aumento se vio impulsado principalmente por el encarecimiento del transporte público y los servicios relacionados con el cuidado personal, mientras que en las zonas urbanas los mayores incrementos se registraron en educación, actividades culturales y recreativas, además de servicios básicos.

Dentro de los productos que integran la canasta alimentaria se mantienen insumos de consumo diario como granos básicos, carnes, lácteos, huevo, aceites, frutas y verduras, cuyos precios continúan presionando el gasto familiar.

Las autoridades estadísticas señalaron que el alza fue impulsada, en buena medida, por el aumento en el consumo de alimentos preparados fuera del hogar, así como por el incremento en el precio de cortes de carne de res, factores que influyeron de manera significativa en el comportamiento anual de la canasta básica.

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