- Zacualpan
La detención de un presunto ladrón de automóviles en Zacualpan que incluyó la intervención directa de ciudadanos, fue un hecho que volvió a exhibir la fragilidad de la seguridad pública en el municipio.
El incidente ocurrió cuando un sujeto presuntamente robó un vehículo y lo trasladaba a una talachería. Al ser descubierto, intentó darse a la fuga; sin embargo, un chofer de transporte público y personas que se encontraban en la zona lograron detenerlo, evitando que escapara. El individuo quedó asegurado en el lugar.
Para habitantes del municipio, el hecho no es aislado, sino parte de una cadena de delitos que se han vuelto recurrentes sin una respuesta clara del ayuntamiento. Vecinos señalan que los robos, asaltos y hechos delictivos ocurren a plena luz del día, mientras la policía municipal brilla por su ausencia.
La situación ha generado fuertes cuestionamientos hacia el gobierno que encabeza la presidenta municipal Sandra Corona, al que ciudadanos acusan de haber sido rebasado por la inseguridad y de carecer de una estrategia efectiva para atenderla. A ello se suma la percepción de estancamiento en obra pública y acciones de desarrollo, lo que ha incrementado el descontento social.
Pobladores también reprochan la falta de resultados frente al manejo de los recursos públicos, al tiempo que demandan rendición de cuentas y acciones concretas, en un municipio donde la gente comienza a asumir tareas que corresponderían a la autoridad.
La detención del presunto ladrón, lejos de generar tranquilidad, pone de manifiesto que en Zacualpan, la seguridad depende cada vez más de la reacción ciudadana que de la acción gubernamental


