- Educación
Señalamientos por presuntas prácticas de presión laboral y uso político de la estructura institucional han colocado en el escrutinio público al director general del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Tlaxcala, Blas Marvin Mora Olvera, luego de que trabajadores denunciaran que se les estaría instruyendo a participar en actividades ajenas a sus funciones, relacionadas con la promoción política en distintos municipios del estado.
De acuerdo con testimonios recabados entre personal de distintos planteles y áreas administrativas, el funcionario estaría más enfocado en operar políticamente a favor del presidente municipal de Tlaxcala, Alfonso Sánchez García, aspirante a candidato por morena el gobierno del estado, que en atender los múltiples rezagos que enfrenta el CECyTE, desde carencias operativas hasta inconformidades laborales.
Las acusaciones describen un ambiente de presión constante en el que trabajadores de confianza, interinos e incluso personal operativo habrían sido instruidos para participar en actividades como la localización de bardas para propaganda, reparto de folletos y calendarios, y organización de estructuras territoriales —principalmente en el municipio de Yauhquemehcan—, todo ello presuntamente realizado en horario laboral o mediante la utilización de recursos propios.
Según las versiones, la negativa a participar en estas tareas podría traducirse en amenazas veladas, cambios de adscripción o incertidumbre sobre la permanencia laboral, lo que ha generado un clima de temor y molestia entre la base trabajadora.
Fuentes internas sostienen que mientras se despliega esta operación política, problemáticas urgentes del sistema educativo —como mantenimiento de planteles, atención a estudiantes y condiciones de trabajo— quedarían en segundo plano, alimentando la percepción de que la dirección general ha subordinado la misión educativa a intereses de carácter electoral.
Las denuncias van más allá y aseguran que existe presunta coordinación desde niveles directivos para alinear al personal en torno a un proyecto político específico, lo que, de confirmarse, podría implicar un uso indebido de la estructura institucional y de los recursos humanos del organismo.
Hasta ahora no se ha dado a conocer un posicionamiento público que responda puntualmente a estos señalamientos. Sin embargo, trabajadores inconformes demandan la intervención de instancias fiscalizadoras y órganos de control para investigar a fondo las prácticas denunciadas y garantizar que el CECyTE recupere su enfoque académico y su autonomía frente a intereses políticos.


