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  • Luis Castillo
Se trata de observaciones de su cuenta pública de 2023 cuando presumió que edificó un nuevo hospital, que rehabilitó escuelas, carreteras y espacios deportivos

A pesar de gritar a los cuatro vientos que su administración ha sido pulcra en el manejo de los recursos públicos, la gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros, no logra comprobar 200 millones de pesos ante la Auditoría Superior de la Federación (ASF) sobre el uso y destino de recursos federales recibidos tan solo en los ejercicios fiscales de 2022, 2023 y 2024.

De hecho, el gobierno de la mandataria más votada en la historia de Tlaxcala, incurrió en su momento en observaciones por mil 60 millones de pesos, pero durante dicho tiempo, logró solventar la mayoría de ellas, no así unos 200 millones de pesos que, a dos años de distancia, simplemente no logra comprobar y nadie sabe a dónde fueron a parar.

Y es que los principales faltantes datan de su cuenta pública del ejercicio fiscal de 2023, cuando fue objeto de observaciones por 810.5 millones de pesos, de los cuales, en un año solo pudo solventar 214.4 millones, dando paso a una nueva acción por 416.5 millones, de los cuales, a más de dos años de ese ejercicio, aun no logra solventar 179.6 millones.

Curiosamente, durante 2023 la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros presumió una intensa agenda de infraestructura en Tlaxcala, destacando el inicio de la Ciudad Administrativa, la reconstrucción de inmuebles históricos afectados por sismos y la inversión en seguridad con el cuartel de la Guardia Nacional, además de enfocarse en la construcción y rehabilitación de hospitales, escuelas, carreteras y espacios deportivos, hasta aseguró haber hecho más de seis mil 200 obras en sus primeros cuatro años de gestión, entre las que destacaron miles de guarniciones y banquetas pagadas con recursos municipales.

Entre las obras cuyos recursos no logra solventar, se encuentran los avances en el Centro de Rehabilitación, Inclusión y Autismo (CRIAT); la ampliación de la Clínica de Hemodiálisis y mejoras en el Hospital Infantil, que no se cansa de presumir; el inicio a la construcción del nuevo Cuartel de la Guardia Nacional; el inicio de la construcción de la Ciudad Administrativa de Tlaxcala para concentrar dependencias gubernamentales; la rehabilitación de templos e inmuebles históricos, como el exconvento de San Francisco, dañado por sismos de 2017 y que actualmente ya se encuentra más que deteriorado con enormes goteras que han desprendido el repillado de las cúpulas donde se invirtieron millones de pesos.

En 2023, las observaciones exclusivas para la administración de Lorena Cuéllar fueron por 314 millones 312 mil pesos, mientras que 14 municipios, en su mayoría morenistas, tuvieron observaciones por 197 millones 323 mil 900 pesos, de los cuales Chiautempan con su alcalde consentido, Gustavo Jiménez Romero, enfrenta el mayor monto con 112 millones 181 mil 357.38 pesos del Ramo 28 por probable daño patrimonial al no proporcionar registros contables y presupuestales de los gastos de las participaciones federales a municipios.

Pese a sus millonarios desvíos, el alcalde ha sido protegidos por Cuéllar Cisneros, pues mientras al exalcalde de Zacatelco lo detuvieron por el desvío de poco más de dos millones de pesos, al de Chiautempan que desvío 112 millones, una cantidad 50 veces superior, no lo ha tocado ni con el pétalo de una rosa, pues se trata de uno de los personajes que goza del manto de inmunidad que otorga a quienes forman parte de la Cuarta Transformación, tal es el caso del dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Padilla Sánchez.

Además de las observaciones de 2023, la gobernadora más votada y ahora la más criticada en la historia de Tlaxcala, también no logra comprobar otros 20.8 millones de pesos del ejercicio fiscal de 2024, en suma, se trata de 200.4 millones de pesos que se encuentran desaparecidos.

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