- Zacatelco
La crisis de seguridad en Zacatelco es una problemática estructural que ha sido ignorada y mal atendida por la administración del alcalde José Miguel Acatzi Luna, cuya gestión acumula señalamientos por omisión, incapacidad operativa y una preocupante falta de control sobre su propia corporación policiaca.
Desde que inició su administración se han incrementado delitos como asaltos, robos con violencia y agresiones a mano armada no solo persiste, sino que se ha normalizado en distintas comunidades y en el centro del municipio. Lejos de contener la situación, el gobierno municipal ha reaccionado de forma tardía y desarticulada, sin una estrategia clara ni resultados verificables.
Peor aún, la Dirección de Seguridad Pública opera sin rumbo, con mandos cuestionados y elementos señalados por presuntos actos de corrupción y abuso de autoridad. La falta de depuración interna y de controles efectivos ha convertido a la corporación en un foco de desconfianza ciudadana, donde denunciar resulta, para muchos, inútil o incluso riesgoso.
A pesar de este escenario, el alcalde ha optado por trasladar la responsabilidad al gobierno estatal, encabezado por Luis Antonio Ramírez Hernández, solicitando apoyo ante una crisis que le corresponde atender desde el ámbito municipal. Este movimiento, más que una estrategia de coordinación, ha sido interpretado como un reconocimiento implícito de que su administración ha sido incapaz de contener la violencia.
La situación se agrava al revisar el funcionamiento interno del Cabildo. Integrantes de la Comisión de Seguridad Pública han sido señalados por su pasividad y por mantenerse al margen de la problemática, sin impulsar acciones concretas ni exigir resultados a la corporación policiaca. Incluso, existen reportes ciudadanos que documentan conductas agresivas por parte de autoridades municipales hacia vecinos, lo que refleja un clima de confrontación en lugar de diálogo.
En zonas cercanas a escuelas, la preocupación es aún mayor. Padres de familia y estudiantes reportan sentirse expuestos ante la frecuencia de incidentes delictivos, mientras la presencia policial resulta insuficiente o ineficaz. La falta de patrullajes constantes y de operativos preventivos ha dejado amplios sectores del municipio prácticamente a merced de la delincuencia.
A más de un año y siete meses de gobierno, no hay indicadores públicos que respalden una mejora en la seguridad. Por el contrario, los hechos apuntan a un deterioro sostenido, donde la autoridad municipal no solo ha fallado en prevenir, sino también en responder y sancionar.
Zacatelco cuenta con un alcalde que, lejos de encabezar soluciones, parece haber sido rebasado por la realidad que prometió cambiar.


