- Mazatecochco
El baile de clausura de la feria municipal de Mazatecochco terminó en una riña multitudinaria que dejó varios lesionados y escenas de pánico, en un hecho que ha puesto bajo cuestionamiento la actuación del gobierno encabezado por el alcalde Emilio González Cortés.
De acuerdo con testimonios de asistentes y material difundido en redes sociales, el evento registró momentos de caos con golpes, empujones y descontrol generalizado durante la participación del grupo musical Black power, el mismo que se presentó hace unos días en el municipio de San Pablo del Monte donde también se desató una riña.
En los videos se observa a personas intentando ponerse a salvo ante la ausencia de una contención efectiva.
Versiones de vecinos apuntan a que entre los afectados se encuentran tanto asistentes como músicos que participaban en el baile, lo que evidencia el nivel de violencia que se alcanzó en el lugar.
Habitantes del municipio han comenzado a cuestionar la planeación del evento, señalando una presunta falta de previsión en materia de seguridad. Aseguran que no se desplegó un operativo suficiente pese a tratarse de una actividad masiva.
Además, pobladores sostienen que este no es un hecho aislado. Señalaron que en ocasiones anteriores se han registrado episodios de violencia en eventos públicos y espacios del municipio, los cuales —afirman— no han sido atendidos de fondo. Acusaron la ausencia de políticas públicas efectivas en materia de seguridad por parte de la administración municipal.
En ese contexto, el tema de la seguridad se ha convertido en uno de los principales reclamos hacia el gobierno de Cortés, a quien le reprochan no haber implementado estrategias claras ni acciones preventivas para reducir riesgos en concentraciones masivas.
Hasta el momento, el ayuntamiento no ha emitido un informe detallado sobre el número de lesionados ni sobre posibles detenidos, lo que ha incrementado la inconformidad social.
El caso ha reavivado el debate sobre la capacidad de las autoridades municipales para garantizar la seguridad en eventos públicos y la urgencia de establecer medidas más estrictas que eviten que celebraciones comunitarias terminen en hechos de violencia.


