El tema de la seguridad se ha convertido en uno de los principales reclamos hacia el gobierno de Cortés, a quien le reprochan no haber implementado estrategias claras ni acciones preventivas para reducir riesgos en concentraciones masivas.
La indignación colectiva desató una agresión directa contra los presuntos delincuentes, quienes fueron golpeados por varios habitantes molestos por la inseguridad en la zona.