El logro es el resultado de un trabajo conjunto y negociaciones que involucraron tanto a las autoridades estatales como a los líderes nacionales del magisterio.
A casi 6 años de ese bochornoso suceso, no hay claridad sobre si el caso fue formalmente investigado, si hubo seguimiento por parte de instancias de justicia o si simplemente quedó sepultado entre influencias políticas y omisiones