El año pasado hizo la entrega de cabezas de ganado a diferentes familias que al final atrajo inconformidades por que se comprobó que los animales estaban enfermos y viejos.
Sus acciones parecen demostrar que la prioridad no es la comunidad, sino los negocios propios, confirmando la percepción de que detrás del discurso socialista.
Este tipo de incidentes evidencian los riesgos que enfrentan los alcaldes cuando no se actúa con firmeza ante hechos que atentan contra la gobernabilidad.