A esta campaña de odio impulsada por el también llamado “justiciero Covarrubias”, se sumaron los regidores Salomón Flores Cervantes (PAC) y Yamilet Real Cervantes (PRI).
Sus acciones parecen demostrar que la prioridad no es la comunidad, sino los negocios propios, confirmando la percepción de que detrás del discurso socialista.
Este tipo de incidentes evidencian los riesgos que enfrentan los alcaldes cuando no se actúa con firmeza ante hechos que atentan contra la gobernabilidad.