La estrategia del alcalde Javier Rivera ha resultado un fracaso, como torpe también ha sido su administración, ya que desde el primer día que tomó protesta, Apizaco no tiene ni pies ni cabeza.
Los manifestantes también acusaron a Hernández Olivares de haber mentido sobre su compromiso con las comunidades, destacando que hasta el momento no ha entregado los recursos para la obra pública que habían sido prometidos durante su campaña.