En lugar de fortalecer el puente entre gobierno y ciudadanía, se ha convertido en un lastre constante, alimentado por discursos torpes, señales contradictorias y un estilo que desgasta más de lo que informa.
El objetivo es contar con el personal debidamente capacitado para atender cualquier conflagración que ponga en riesgo a las y los servidores públicos, litigantes y justiciables