Mientras el secretario de organización de Morena, Agustín Moreno, a nombre del gobierno estatal del que no es empleado, recorre municipios supervisando que los alcaldes morenistas se alineen a este "posicionamiento artificial", la realidad afuera es otra. El rechazo popular hacia Sánchez García es evidente en medios y redes sociales, obligando al régimen a recurrir a bots y cifras infladas.