Voces dentro del gremio relataron que quien alza la voz es castigado, ya sea con cambios de adscripción, congelamiento laboral o amenazas veladas, lo que ha generado un clima de miedo, censura y hostilidad dentro del sindicato.
Respecto a las especulaciones sobre un posible cambio de militancia, Pérez Hernández atribuyó el origen de dichas versiones a interpretaciones equivocadas.
El componente indígena del fondo asciende a más de 13,500 millones de pesos a nivel nacional, lo que demuestra la magnitud del rezago que sigue golpeando a miles de comunidades.
En redes y grupos de padres circula una frase que resume el malestar: “La escuela no es feudo de nadie; es donde se forman nuestros hijos”, exigiendo que los conflictos internos no se traduzcan en perjuicio para los menores.