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  • Pedro Morales
No llegan las parvadas de turistas a San Miguel del Milagro

San Miguel del Milagro, Tlax.- Cuatro enormes palmera que costaron 85 mil pesos cada una ya se han secado, dos de ellas ya se desintegran y es la hora en que no se estrena el “Paradero Turístico de San Miguel del Milagro”.

 “Queremos que venga Mariano, para que le responda al pueblo por las agresiones de sus granaderos, por eso no viene, porque sabe que ha ofendido al pueblo al meterse en asuntos que no le importan”, fue la opinión de Mario Vega Morales.

“No vamos a utilizar esas instalaciones, no sirven para nada, no nos benefician, es una obra hecha por capricho, es una imposición y por eso se va a convertir en basurero, no sirve para nada”, fue la opinión de la comerciante Maura Piscil.

“El pueblo no olvida, está en pie de guerra, queremos que Mariano venga con sus granaderos, de día o de noche no vamos a dejar que les peguen a nuestros padres, a nuestros viejos o a nuestros hermanos, aquí lo esperamos”, dijo el joven Andrés Sanluis Méndez.

La voz del pueblo se deja escuchar ante propios y extraños en torno a a la obra que se decía sería la punta de lanza para atraer al turismo a Cacaxtla, Xochitécatl o a San Miguel del Milagro.

Caminar por el circuito de San Miguel del Milagro es entrar a la tierra de “los hombres alados”, ellos viven en lo alto, dominan el paisaje como desde tiempos inmemoriales.

Al subir el paisaje cambia, por un lado el imponente Goyo Chino Popocatépetl y su mujer dormida llenan la vista con sus fumarolas que se confunden con las nubes, el frío cala los huesos, el clima cambia.

Las calles se impregnan por las mañanas del olor a flor de muerto, el cempasúchil pinta los terrenos de amarillo y naranja, los olores se combinan, destaca el del amaranto tostado en el comal, que da vida al dulce de la alegría.

Ya la cosecha se logró, las flores rojas y enormes del amaranto ya se han madurado, comienza la pizca del maíz, a lo lejos se vislumbra el gran basamento de Cacaxtla, adelante la pirámide de las flores del Xochitécatl.

Del otro lado se mira el valle de Puebla y Tlaxcala, las tierras multicolores forman interesantes mosaicos vigilados por una Malintzi de azul intenso, que recuerda al azul maya.

Desde lo alto, por las noches, todo parece transformarse, la autopista México-Puebla parece un gusano de luz, los focos de los pueblos parecen competir con las estrellas, es un pueblo que guarda sus tesoros y sus costumbres.

Allá en lo alto, frente al santuario de San Miguel se hacían sacrificios humanos, doncellas y mancebos eran azotados en piedras hasta que morían,  en la barranca del Zoapilotl, para calmar a los dioses.

Por eso se apareció el príncipe de los cielos, para combatir el mal, pero antes ya había llegado otro personaje alado, el “Hombre Pájaro”, ahí es donde se encuentra el “Hombre Jaguar”.

El mismo que la súper secretaria de turismo Adriana Moreno llama “El Hombre Tigre”, que da una idea de lo bien que marcha la promoción del turismo, ahí frente al santuario se ubica el paradero turístico.

Cuatro palmeras de las que costaron 85 mil pesos cada uno ya se han secado, comienzan a desintegrarse, en lugar de turistas, tres perros flacos y hambrientos buscan desesperados entre la basura algo de comida.

Mucha basura, maleza, abandono es lo que muestra a propios y extraños esta obra del actual gobierno que no se quiere quedar atrás, junto con la central de abastos y la plaza del bicentenario, este abandonado paradero no pide nada.

Pasan los meses y no se sabe para cuándo se inaugurará el parador turístico de San Miguel del Milagro, no se ve para cuando llegue a su conclusión.

Su principal promotor, personaje allegado de otros lares ha guardado silencio, no se sabe nada y tal parece que a nuestras autoridades una vez más las “chamaquearon”.

Dicen que es primo de Roberto Romano Montealegre, el titular de Secoduvi, que trajo sueños guajiros que le han costado muy caros a los tlaxcaltecas.

 Ahora resulta que hasta se corre el riesgo de que se regresen cerca de siete millones de pesos a la Federación, ante la inconformidad de pobladores de San Miguel del Milagro que paralizaron la obra.

El diputado Carlos Augusto Pérez Hernández comentó que los lugareños se inconformaron con la realización de obra pública que lleva a cabo el gobierno del Estado.

Opinó que “me parece que es natural y justa, ya que en el pasado, los gobiernos en turno han desestimado la participación de la ciudadanía”.

Reconoció que sería una lástima porque desde hace muchos años hemos estado solicitando que el gobierno del estado voltee los ojos al sur poniente y no solo al centro y norte del Estado.

En principio debieron haber conciliado a los ejidatarios, grupo poderoso que cuida la zona arqueológica de Cacaxtla y Xochitécatl, luego está otro grupo que es el de los comerciantes, también con poder para las decisiones.

Por si esto no bastara, está el grupo de la iglesia, fiscales y demás seguidores y fieles del Santo Patrono no iban  a dejar que otras gentes lleguen a sus lares y a final de cuentas los inconformes que se hacen llamar el pueblo, pues también exigen sus espacios.

Total que el citado parador significa el enfrentamiento de uno o más de estos grupos, totalmente radicales, porque siempre han defendido lo que es suyo.

Se ha informado que ya inició la tercera etapa de este proyecto, en el que se han invertido 20.1 millones de pesos, cantidad que representa el 60 por ciento del total del Programa de Imagen Urbana destinado a Tlaxcala.

Que ya trabaja en el proyecto de construcción de una calzada que comunique a las zonas arqueológicas de  Cacaxtla y Xochitécatl, que son otros lugares que atraen turistas a la entidad y propician derrama económica a favor de los tlaxcaltecas.

Cabe recordar que en tiempos de José Antonio Álvarez Lima, se logró interesar al turismo nacional e internacional con una simple fórmula, la promoción adecuada y la conjugación con la cultura.

Ahora tal pareciera que cultura y turismo son como agua y aceite, cuando debieran ser el motivo para el arribo de miles de turistas, porque de que hay potencial lo hay, basta mencionar los bellos escenarios naturales.

Nuestras montañas, ex haciendas, la riqueza arquitectónica, prehispánica, la gastronomía que no se basa como ahora en San Miguel del Milagro, donde tal pareciera que al visitante lo invitan a echarse un sope o quesadilla.

Eso nos recuerda eso del “comes y te vas”, porque la pregunta es para qué sirve un paradero, cuando no hay un hotel de cinco estrellas donde vengan a pernoctar los europeos.

Es una lástima que se tire de esta forma el dinero, que por desavenencias políticas se construya infraestructura ociosa, ese es el resultado de este nuevo gobierno, que lleva tres años y para muestra de sus resultados, está este botón.

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