El malestar de la población se ha intensificado debido a la falta de respuesta visible por parte de las autoridades municipales, encabezadas por el alcalde Azaín Ávalos.
Una vez más quedó evidenciado que ante la negativa del edil por tomar cartas en el asunto, se presume que las extorsiones forman parte de la caja chica del edil.
A pesar de las múltiples denuncias de la ciudadanía y el aumento de hechos delictivos, la gestión del alcalde ha sido duramente criticada por no generar resultados tangibles en la mejora de la seguridad.