El escándalo ha puesto en evidencia las conexiones entre poder político y económico en Apizaco, dejando a los ciudadanos con más preguntas que respuestas.
Las banquetas y calles tomadas por los ambulantes dificultan el tránsito peatonal, lo que complica el acceso a los comercios formales y afecta la imagen de la ciudad, que se encuentra deteriorada por la proliferación del comercio no autorizado.
La interrupción del suministro ha dejado a miles de personas sin acceso al vital líquido, afectando no solo el bienestar de los habitantes, sino también la limpieza y las actividades cotidianas.
El tramo afectado forma parte de la red de Ferrocarriles de México, por lo que se prevé la intervención de personal especializado para realizar las maniobras necesarias que permitan retirar los vagones y restablecer las condiciones de seguridad en las vías