La situación se volvió crítica cuando algunos manifestantes manipularon una pipa de gas y abrieron la válvula, ocasionando una fuga que obligó a desplegar protocolos de seguridad por el riesgo de explosión.
Exigiendo justicia y transparencia en el manejo de los recursos públicos, los manifestantes la obligaron a abandonar la presidencia municipal, advirtiendo que no permitirían su regreso
Los protestantes hicieron un llamado a las autoridades para que reconsideren el caso de Marisol y se garanticen los derechos de las mujeres y los niños en situaciones de violencia, buscando una solución justa que priorice el bienestar de las menores.
Las banquetas y calles tomadas por los ambulantes dificultan el tránsito peatonal, lo que complica el acceso a los comercios formales y afecta la imagen de la ciudad, que se encuentra deteriorada por la proliferación del comercio no autorizado.