Calificó el proyecto como una reforma “burda, bastarda, bizarra y de bajeza”, al considerar que su origen y contenido atentan contra la voluntad popular.
Durante su gestión, se ha caracterizado por un marcado derroche de recursos públicos, abusos administrativos y prácticas con escasa o nula transparencia.
El candidato del pueblo consideró necesario reconocer el papel crucial que desempeñan las mujeres como soporte fundamental en los hogares y destacó la necesidad de reforzar el respeto hacia ellas.