Se trata de un sujeto de entre 30 a 40 años de edad el cual estaba boca arriba, no contaba con signos vitales, es de cabello oscuro, tez morena, estatura 1.65 metros, complexión robusta.
Es lamentable la actitud de la pésima alcaldesa, por atreverse a pedir un alto a la delincuencia cuando en Ayometla los hampones operan libremente ante la ineptitud del gobierno municipal.
Lo acusan de desvío de recursos y nepotismo. Se descubrió que empleados del ayuntamiento fungieron como cocineros y meseros, mientras Cortés solo obtuvo facturas para simular el gasto.