Voces dentro del gremio relataron que quien alza la voz es castigado, ya sea con cambios de adscripción, congelamiento laboral o amenazas veladas, lo que ha generado un clima de miedo, censura y hostilidad dentro del sindicato.
La dirigente sindical Karina Erazo Rodríguez ha vuelto a incurrir en prácticas de hostigamiento, intimidación y abuso de poder, al suspender los derechos sindicales de al menos un trabajador que ha cuestionado la legalidad de su dirigencia.
Sobre la Toma de Nota emitida por el Tribunal de Conciliación y Arbitraje, en materia laboral la base manifestó que su expedición no implica la inexistencia de conflictos internos, ni descarta la presentación de recursos legales por parte de grupos inconformes al interior del sindicato.
Los denunciantes señalan que la secretaria general miente cuando asegura que apoya a sus agremiados, pues en este caso y en muchos otros, ha demostrado que los trabajadores están desprotegidos bajo su gestión.