Este panorama coloca a la administración de Lorena Cuéllar entre las más cuestionadas del país, evidenciando una brecha entre el discurso oficial y la percepción ciudadana.
El caso ha cobrado relevancia en redes sociales por transparencia, rendición de cuentas y cero tolerancia a la violencia, especialmente cuando los señalados mantienen vínculos directos con obras financiadas con dinero público.
La recuperación contempla alrededor de diez días en los que la mandataria deberá permanecer completamente en silencio para garantizar buenos resultados.