Mientras tanto, las prioridades del municipio siguen igual: el drenaje sin solución, los servicios públicos a medias, y el alcalde con agenda histórica alterada y gastos que solo benefician a su círculo cercano.
Esta omisión, señalaron, ha provocado graves afectaciones sanitarias, malos olores y focos de infección que ponen en riesgo la salud pública de toda la comunidad.
Lejos de asumir su responsabilidad, el alcalde emitió un comunicado nuevamente plagado de torpezas y yerros al mencionar que celebra que haya habido lesionados.
La ciudadanía ha solicitado la intervención de la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de Tlaxcala (PROPAET) y de la Secretaría del Medio Ambiente.